top of page

Agencia SEO en México: Qué Hace y Cómo Elegir la Tuya

  • Foto del escritor: Antonio Cano Zamora
    Antonio Cano Zamora
  • 15 ago
  • 17 min de lectura

Actualizado: hace 2 días

Un despacho contable del sur de la Ciudad de México nos escribió con una queja concreta: llevaban ocho meses pagándole a una agencia por SEO y no habían recibido ni una sola solicitud nueva. Nos pidieron una segunda opinión antes de renovar el contrato.

Los reportes que recibían mes con mes eran impecables. Gráficas en verde, «posiciones ganadas», «palabras clave mejoradas». Al abrirlos con calma, las palabras clave que habían mejorado eran el nombre del despacho y variantes del nombre del despacho. Es decir: subían de posición en las búsquedas de gente que ya los conocía y los estaba buscando por nombre.

Ocho meses de trabajo para ganar terreno frente a nadie. Nunca aparecieron en «contador para empresas», ni en «declaración anual persona moral», ni en ninguna de las búsquedas que hace alguien que todavía no sabe a quién contratar.

Este artículo es la respuesta larga a la pregunta que nos hicieron ese día: qué hace realmente una agencia SEO, cómo se distingue una que trabaja de una que reporta, y qué preguntar antes de firmar.

Panel de resultados de una agencia SEO en una laptop, con la evolución de las visitas desde buscadores

Qué es una agencia SEO y qué no es

SEO son las siglas de «optimización para motores de búsqueda». Dicho sin jerga: el trabajo de conseguir que tu sitio aparezca en los resultados de Google cuando alguien busca lo que tú vendes, sin pagar por cada clic.

Una agencia SEO es la empresa que hace ese trabajo por ti. La confusión más común es creer que se trata de «poner palabras clave» en la página. Eso era el SEO de hace quince años y hoy no solo no funciona: puede perjudicarte.

Lo que hoy determina si apareces son tres cosas distintas y las tres se trabajan por separado:

  • Que Google pueda leer tu sitio. El lado técnico. Si tu página tarda ocho segundos en abrir o esconde su contenido detrás de algo que el buscador no procesa, nada de lo demás importa.

  • Que tu sitio responda lo que la gente pregunta. El contenido. No «tener un blog», sino cubrir las preguntas reales que se hacen antes de comprar lo que vendes.

  • Que otros sitios te nombren. La autoridad. Google usa las menciones y enlaces de terceros como señal de que existes de verdad.

Una agencia que solo hace una de las tres te va a cobrar por SEO y a entregarte un tercio del trabajo. Es la causa más frecuente de los ocho meses sin resultados.

Cuánta gente busca una agencia SEO en México

Antes de escribir este artículo medimos el volumen real de búsquedas mensuales en México con la herramienta de planificación de Google. No son estimaciones nuestras: son búsquedas registradas.

  • agencia SEO — 880 búsquedas al mes

  • consultor SEO y consultoría SEO — 480 cada uno

  • posicionamiento SEO — 480

  • agencia de SEO — 320

  • posicionamiento web y SEO México — 260 cada uno

  • experto en SEO — 170

  • auditoría SEO — 140

  • posicionamiento en buscadores — 110

  • cómo posicionar mi página web en Google — 110

  • servicios de SEO — 70

Sumadas con el resto de su familia, son cerca de 4,800 búsquedas al mes de gente que en México está buscando a quién contratarle esto.

El número que importa, sin embargo, no es ese. Es otro.

Por qué estas búsquedas valen más de lo que parecen

La misma herramienta reporta cuánto están dispuestos a pagar los anunciantes por cada clic en cada búsqueda. Es el mejor termómetro que existe de qué tan valioso resulta un visitante, porque es dinero real que alguien ya está apostando.

Para comparar: content marketing tiene más de noventa mil búsquedas al mes en México y los anunciantes pagan por ese clic una fracción de lo que pagan por «agencia SEO», que tiene ciento tres veces menos volumen.

La diferencia es la intención. Quien escribe «content marketing» casi siempre está estudiando. Quien escribe «agencia SEO» ya decidió que quiere contratar y está viendo a quién.

El volumen de búsqueda mide cuánta gente pasa. La puja mide cuánta de esa gente compra. Cuando se contradicen, gana la segunda.

Esto también explica algo incómodo del negocio: hay artículos con muchísimo tráfico que no producen un solo cliente, y páginas discretas que sostienen una empresa. Lo desarrollamos en publicidad de marca o de venta.

Qué hace una agencia SEO, mes con mes

Esta es la parte que casi nunca se explica antes de firmar, y es donde se decide si el dinero rinde. Un mes de trabajo serio se parece a esto:

  • Semana 1 — diagnóstico y prioridades. Qué está roto, qué está frenando y qué se puede arreglar rápido.

  • Semanas 2 y 3 — ejecución. Correcciones técnicas, páginas nuevas, reescritura de las que no rinden.

  • Semana 4 — medición y ajuste. Qué se movió, qué no, y qué se cambia el mes siguiente.

Suena obvio. La prueba de que no lo es: pídele a tu agencia actual que te diga qué hizo la semana pasada. Si la respuesta es una gráfica en lugar de una lista de acciones, ya sabes.

El trabajo técnico: que Google pueda leer tu sitio

Es el menos vistoso y el que más resultados produce al principio, porque suele haber errores acumulados que nadie ha revisado nunca.

En el oficio a esta parte se le llama SEO on page: todo lo que ocurre dentro de tu propio sitio y que por lo tanto controlas tú. Lo contrario es el SEO off page, que es lo que pasa fuera y que veremos más adelante.

  • Velocidad de carga. Especialmente en celular, que es donde ocurre la mayoría de las búsquedas en México.

  • Estructura de encabezados. Que cada página tenga un título principal y subtítulos que organicen el contenido. Sin ellos, Google lee un muro de texto.

  • Direcciones limpias. Que la dirección de cada página se entienda al leerla.

  • Páginas duplicadas. Dos direcciones con el mismo contenido compiten entre sí y se restan fuerza.

  • Enlaces rotos. Cada uno es una puerta cerrada, para el visitante y para el buscador.

  • Datos estructurados. Marcado invisible que le explica al buscador qué es cada cosa: un artículo, un producto, una empresa, un precio.

  • Mapa del sitio e indexación. Que las páginas que quieres mostrar estén registradas, y que las que no, no lo estén.

Una auditoría técnica seria suele encontrar entre veinte y sesenta hallazgos en un sitio que nunca ha sido revisado. Si tu sitio además necesita rehacerse, conviene leer qué debe tener un sitio que vende antes de invertir en posicionarlo.

El trabajo de contenido: responder lo que la gente pregunta

Aquí está el malentendido más caro del SEO. «Contenido» no significa publicar tres notas al mes para que el blog se vea activo.

Significa identificar las preguntas que se hace alguien antes de contratarte, y responder cada una en su propia página, mejor que quien hoy está arriba.

  • Preguntas de decisión. «Cuánto cuesta», «cuál conviene», «qué incluye», «cómo elegir». Son las que producen clientes.

  • Preguntas de comparación. Tu servicio frente a la alternativa. Quien compara está a un paso de comprar.

  • Preguntas de definición. «Qué es». Traen mucho tráfico y pocos clientes; sirven de apoyo, no de eje.

  • Preguntas de problema. Alguien describe su dolor sin saber cómo se llama la solución. Son las más valiosas y las que casi nadie cubre.

Una regla que ahorra meses: si dos páginas tuyas responden la misma pregunta, no tienes dos oportunidades. Tienes dos páginas compitiendo entre sí, y Google elige una — normalmente no la que tú querías.

Publicar más no es hacer SEO. Publicar lo que falta, sí.

El trabajo de autoridad: que otros sitios te nombren

Google necesita señales externas de que tu empresa existe y es confiable. Las obtiene de las menciones y enlaces que recibes de otros sitios. Este es el SEO off page, y la disciplina de conseguir esos enlaces se conoce como link building.

Esta es la parte donde más agencias hacen trampa, porque es la más lenta y la más difícil de comprobar. Lo que sí funciona:

  • Directorios y cámaras del sector donde tu empresa tenga razón de estar.

  • Notas de prensa reales cuando de verdad hay algo que anunciar.

  • Colaboraciones y entrevistas en medios o sitios de tu industria.

  • Contenido que la gente cite por sí sola: datos propios, estudios, herramientas útiles.

Lo que no funciona, aunque te lo vendan: comprar paquetes de cientos de enlaces. Google los detecta, y en el mejor de los casos los ignora.

Lo que una agencia SEO no puede hacer por ti

Vale la pena decirlo antes de contratar, porque evita meses de frustración de las dos partes:

  • No puede garantizarte una posición. Nadie controla el algoritmo de Google, ni siquiera quienes trabajan ahí lo controlan del todo.

  • No puede arreglar un producto que no convence. Si llegan visitas y nadie compra, el problema no está en Google.

  • No puede compensar que no contestes. Hemos visto sitios posicionados de primero perdiendo todos sus contactos por no responder en dos días.

  • No puede darte resultados en tres semanas. Y si te los promete, la siguiente sección es para ti.

SEO vs SEM: no son lo mismo

Se confunden todo el tiempo y el error sale caro porque llevan a decisiones opuestas.

  • SEO. Aparecer en los resultados que no se pagan. Tarda meses, y lo que construyes se queda.

  • SEM. Pagar por aparecer arriba. Funciona el mismo día, y se apaga el día que dejas de pagar. Lo explicamos en cómo funciona Google Ads.

  • Publicidad en redes. Le llegas a quien todavía no te busca. Otra lógica y otro momento del embudo.

La combinación que casi siempre conviene: SEM desde el primer día para tener flujo mientras el SEO madura, y SEO en paralelo para dejar de depender del SEM. Quien empieza solo con SEO pasa seis meses sin nada; quien se queda solo en SEM paga por cada cliente para siempre.

En cuánto tiempo se ven resultados

Es la primera pregunta de toda reunión y la que más mentiras produce. La respuesta honesta tiene tres tiempos distintos:

  • Del mes 1 al 2 — arreglos técnicos. Se corrige lo que estaba roto. A veces hay saltos rápidos aquí, sobre todo si había errores que impedían que Google entrara.

  • Del mes 3 al 5 — el contenido empieza a rendir. Las páginas nuevas entran al índice y suben poco a poco. Aparecen las primeras visitas de búsquedas que antes no te encontraban.

  • Del mes 6 al 12 — el efecto compuesto. Es cuando el SEO se vuelve el canal más barato que tienes. También cuando la mayoría ya canceló.

Menos de seis meses no alcanza para saber si funcionó. Contratar SEO por tres meses es como pagar un gimnasio por tres semanas y concluir que el ejercicio no sirve.

Por qué el SEO tarda y la publicidad no

La diferencia no es de esfuerzo, es de mecanismo. Cuando pagas un anuncio, le compras a Google un espacio y aparece de inmediato. Cuando trabajas SEO, no le compras nada: le pides que cambie de opinión sobre ti.

Y Google no cambia de opinión rápido a propósito. Si bastaran unos días, el primer lugar de cada búsqueda cambiaría a diario y los resultados no servirían de nada. La lentitud es una característica del sistema, no una falla de tu agencia.

La publicidad se renta. El posicionamiento se construye. Los dos sirven, pero solo uno te sigue perteneciendo el mes que dejas de invertir.

Qué pasa el día que dejas de pagar

Aquí está la ventaja real del SEO, y conviene entenderla bien porque también tiene letra chica.

El día que apagas tus anuncios, tu tráfico pagado se va a cero. Esa misma tarde. El día que terminas con tu agencia SEO, tus posiciones siguen ahí.

Pero no para siempre. Se erosionan, por dos razones: tus competidores siguen trabajando, y Google actualiza su algoritmo varias veces al año. Un sitio bien trabajado que se abandona aguanta bastante tiempo antes de empezar a bajar; uno que apenas iba subiendo, mucho menos.

La lectura práctica: el SEO no es un proyecto que se termina, es un activo que se mantiene. El costo de mantenerlo, eso sí, es una fracción del de construirlo.

Cuánto cuesta una agencia SEO en México

Cuando alguien pregunta cuánto cuesta el SEO, el rango que recibe es enorme, y por una razón legítima: «SEO» nombra trabajos muy distintos. Una auditoría técnica única no se parece en nada a una operación mensual con contenido y autoridad.

Lo que de verdad mueve el precio:

  • El tamaño de tu sitio. No cuesta lo mismo un sitio de ocho páginas que una tienda con tres mil productos.

  • Qué tan competido está tu sector. Salir en «florería en Coyoacán» y salir en «seguros de gastos médicos» son problemas de dificultad distinta.

  • Si el contenido lo escribe la agencia o tú. Es la partida que más pesa.

  • Si hay trabajo de autoridad. Es lo más lento y lo más caro de hacer bien.

  • Cuántas ciudades o idiomas cubres.

Desglosamos cómo se construye un presupuesto de agencia, partida por partida, en cuánto cuesta una agencia de marketing digital en México.

La única regla firme sobre precio: desconfía de lo muy barato. El SEO es trabajo de gente con oficio, hora tras hora. Cuando el precio no alcanza para pagar esas horas, lo que recibes son reportes automáticos y contenido genérico.

Las tres formas de cobrar y cuál conviene

  • Iguala mensual. Lo más común y lo que mejor se adapta al SEO, porque el trabajo es continuo. Exige un alcance escrito: qué se hace cada mes y qué no.

  • Proyecto cerrado. Sirve para una auditoría, una migración o rehacer un sitio. No sirve para posicionar, porque posicionar no tiene fecha de término.

  • Pago por resultados. Suena ideal y casi siempre esconde un problema: obliga a definir «resultado» como una posición, y perseguir posiciones lleva a optimizar búsquedas fáciles que no venden nada.

Si te ofrecen pago por resultados, pregunta qué resultado exactamente. Si la respuesta es «estar en primera página», pregunta en qué búsqueda. Ahí se cae solo.

La promesa que garantiza que te están mintiendo

Hay una sola frase que basta para descartar a un proveedor sin necesidad de más conversación:

«Te garantizamos el primer lugar en Google.»

Nadie puede garantizarlo. El orden de los resultados lo decide un algoritmo que Google cambia constantemente y cuyo funcionamiento no se publica. Quien lo promete está en una de dos situaciones: no sabe de lo que habla, o sabe perfectamente y cuenta con que tú no.

La versión sofisticada del mismo truco es prometerte aparecer primero en Google en búsquedas que nadie hace. Es fácil ser número uno en «agencia de marketing digital creativa e innovadora en la colonia» — y es igual de inútil, porque esa búsqueda tiene cero volumen. El reporte se ve espectacular y no entra un solo cliente.

Es exactamente lo que le estaba pasando al despacho contable del principio.

Otras seis señales de alarma

  • No te piden acceso a tus herramientas de medición. Quien va a trabajar en serio necesita ver los datos desde el primer día. Quien no los pide, no piensa mirarlos.

  • El reporte no dice qué hicieron. Gráficas de posiciones sin una lista de acciones concretas es el patrón más frecuente del trabajo que no existe.

  • Te hablan de «cientos de palabras clave». La cantidad no significa nada si son búsquedas que nadie hace.

  • El contenido llega genérico. Textos que podrían ser de cualquier empresa del sector, sin un dato tuyo, sin un caso tuyo, sin tu forma de hablar.

  • No te explican qué van a tocar de tu sitio. Un cambio técnico mal hecho puede sacarte de Google. Debes saber qué se modifica y poder revertirlo.

  • Prometen resultados en semanas. Ya vimos por qué es imposible.

Qué preguntar antes de firmar

Estas ocho preguntas separan bastante rápido a quien trabaja de quien vende:

  • ¿Qué van a hacer el primer mes, concretamente? Debe haber una lista, no una promesa.

  • ¿En qué búsquedas quieren posicionarme y cuánto volumen tienen? Si no traen el dato medido, no midieron.

  • ¿Quién escribe el contenido y quién lo aprueba?

  • ¿Qué cambios técnicos van a tocar y cómo se revierten si algo sale mal?

  • ¿Cómo vamos a saber si funcionó, además de las posiciones?

  • ¿Qué pasa con el trabajo si terminamos el contrato? El contenido y los accesos deben quedarse contigo.

  • ¿Puedo ver un caso de un sitio parecido al mío?

  • ¿Qué necesitan de mi lado? Si dicen «nada», no te están diciendo la verdad: el SEO necesita tu conocimiento del negocio.

Qué debe entregarte cada mes

Un entregable mensual honesto tiene cinco partes, y ninguna es una gráfica suelta:

  • Lo que se hizo. Lista de acciones con fecha y página afectada.

  • Lo que se midió. Cómo se movieron las visitas desde buscadores, no solo las posiciones.

  • Lo que se aprendió. Qué funcionó, qué no, y qué se concluye de eso.

  • Lo que sigue. El plan del mes entrante, con prioridades explicadas.

  • Lo que necesitan de ti. Aprobaciones, información, accesos.

Cómo saber si está funcionando

Las posiciones son la métrica más fácil de mostrar y la más fácil de manipular. Estas cuatro son las que de verdad dicen algo:

  • Visitas desde buscadores, sin contar tu marca. Excluye las búsquedas de tu propio nombre. Ahí se ve si estás llegando a gente nueva.

  • Cuántas búsquedas distintas te traen visitas. Si crece, tu sitio está cubriendo más terreno. Es la señal más temprana de que el trabajo va bien.

  • Cuántas páginas reciben visitas. Si todo tu tráfico entra por una sola página, estás a un cambio de algoritmo de perderlo todo.

  • Contactos originados en búsquedas. La única que importa al final. Exige tener bien medido de dónde llega cada solicitud.

Un tablero que no separa las búsquedas de tu marca del resto no sirve para tomar decisiones. Es el error que hacía ver bien ocho meses de nada.

SEO local: cuando tu cliente está a diez cuadras

Si tu negocio atiende una zona —un consultorio, un taller, un restaurante, un despacho— el juego es distinto y bastante más barato de ganar.

Aquí lo que decide no es tu sitio, es tu ficha de Google: la que aparece en el mapa con tus horarios, tus fotos y tus reseñas. Está en el punto donde más gente decide, y darla de alta no cuesta nada.

  • Categoría correcta. Es lo que más pesa y lo que más gente deja mal puesto.

  • Reseñas recientes y respondidas. Las dos cosas cuentan: cuántas tienes y si contestas.

  • Fotos reales y actualizadas.

  • Datos idénticos en todas partes. El mismo nombre, la misma dirección y el mismo teléfono en tu sitio, tu ficha y los directorios donde apareces.

El orden completo para un negocio que empieza de cero está en cómo conseguir clientes en México. Si tu negocio es local, empieza por ahí antes de contratar a nadie.

SEO para tiendas en línea

Una tienda tiene un problema que un sitio normal no tiene: cientos o miles de páginas que se parecen entre sí.

  • Las páginas de categoría son las que venden. «Tenis para correr hombre» recibe mucho más tráfico de búsqueda que cualquier producto suelto, y casi nadie las trabaja.

  • Las descripciones del proveedor están duplicadas en veinte tiendas. Si usas el texto que te dieron, compites con todos los que hicieron lo mismo.

  • Los filtros generan direcciones infinitas. Color, talla, precio: cada combinación puede crear una página nueva y ahogar tu sitio.

  • Los productos agotados no se borran. Se marcan como no disponibles y se sugiere el reemplazo. Borrarlos tira el posicionamiento que ya tenían.

SEO para empresas que le venden a empresas

Cuando el ciclo de venta dura meses y decide un comité, el SEO cambia de forma: importa menos el volumen y más quién es exactamente el que busca.

  • Las búsquedas son pocas y muy específicas. Treinta búsquedas al mes pueden valer más que tres mil.

  • Buscan varias personas distintas. El técnico busca especificaciones, el director busca casos, el de compras busca precio.

  • El contenido tiene que sostener la conversación, no solo atraer la visita.

Lo tratamos a fondo en marketing B2B en México.

¿Agencia, consultor o alguien de tu equipo?

Antes de comparar propuestas conviene saber que agencia de posicionamiento web, empresa de posicionamiento web y agencia SEO son el mismo servicio con distinto nombre comercial. La etiqueta no dice nada; lo que distingue es el modelo de trabajo.

  • Un consultor te dice qué hacer y a veces lo supervisa. Conviene si ya tienes quién ejecute.

  • Una agencia te dice qué hacer y lo hace. Conviene si no tienes equipo o si el trabajo incluye contenido y desarrollo.

  • Alguien interno conviene cuando el SEO es el canal principal del negocio y hay volumen suficiente para justificar el puesto. Suele ser el paso siguiente, no el primero.

Y una advertencia sobre el vocabulario: nadie certifica a un SEO profesional. Google no emite acreditaciones de posicionamiento, así que un logotipo de «certificado» en una propuesta no significa lo que parece. Lo que sí puedes verificar es el trabajo anterior y los casos.

La combinación que mejor funciona en empresas medianas: alguien interno que conoce el negocio y decide, con una agencia que ejecuta el volumen. Lo que casi nunca funciona es lo contrario.

Cuándo no te conviene contratar una agencia SEO

Vale más decirlo que vender un servicio que no va a rendir:

  • Si necesitas ventas este mes. El SEO no llega a tiempo. Necesitas publicidad.

  • Si tu sitio va a cambiar por completo en poco tiempo. Trabaja primero el sitio nuevo; si no, optimizas algo que vas a tirar.

  • Si nadie busca lo que vendes. Existe. Hay productos tan nuevos que la gente todavía no tiene palabras para buscarlos, y ahí el trabajo es otro.

  • Si no tienes con quién atender lo que llegue. Traer solicitudes que nadie contesta es gastar en generar molestia.

El SEO y las respuestas de inteligencia artificial

Cambió algo importante en los últimos dos años y conviene tenerlo claro antes de contratar: cada vez más gente hace su pregunta en un asistente de inteligencia artificial y recibe una respuesta redactada, sin visitar ningún sitio.

La buena noticia es que esas respuestas se construyen leyendo páginas web, y las páginas que citan son las que están bien estructuradas. La mala es que si tu contenido es un muro de texto sin subtítulos, no hay fragmento que se pueda citar.

  • Estructura clara. Subtítulos que anuncien de qué habla cada bloque.

  • Respuestas directas. La respuesta primero, el desarrollo después.

  • Datos propios y verificables. Lo que solo tú puedes decir es lo que te vuelve citable.

  • Preguntas explícitas en la página. Escritas como las escribe la gente.

Una agencia SEO que en 2026 no te habla de esto está trabajando con el manual de hace tres años.

Preguntas frecuentes sobre contratar una agencia SEO

¿Cuánto tarda una agencia SEO en dar resultados?

Los primeros movimientos técnicos se ven entre el mes uno y el dos. Los resultados de contenido, entre el tres y el cinco. El SEO se vuelve tu canal más rentable a partir del sexto mes. Menos de seis meses no alcanza para evaluar.

¿Se puede garantizar el primer lugar en Google?

No. Nadie controla el algoritmo. Quien lo garantiza o no sabe, o cuenta con que tú no sepas. La versión disfrazada es garantizarte el primer lugar en búsquedas sin volumen.

¿Qué pasa con mi posicionamiento si cambio de agencia?

No lo pierdes, siempre que el contenido y los accesos estén a tu nombre. Antes de firmar, confirma que el sitio, el dominio y las herramientas de medición son tuyos, no de la agencia.

¿Conviene hacer SEO y publicidad al mismo tiempo?

Casi siempre sí. La publicidad da flujo desde el primer día mientras el SEO madura, y además revela qué búsquedas convierten, que es información valiosísima para decidir qué contenido escribir.

¿El SEO sirve si mi negocio es solo local?

Sirve, y suele ser más rápido y más barato que en un negocio nacional. El trabajo se concentra en la ficha de Google, las reseñas y unas cuantas páginas por zona.

¿Necesito un blog para hacer SEO?

Necesitas responder preguntas. A veces eso vive en un blog y a veces en las propias páginas de servicio. Publicar por publicar no posiciona nada.

¿Cada cuánto debo revisar los resultados?

Los reportes son mensuales, pero las decisiones se toman cada trimestre. El SEO se mueve demasiado lento para cambiar de estrategia cada mes, y demasiado rápido para revisarlo una vez al año.

Por dónde empezar si nunca has hecho SEO

En este orden, y los tres primeros no requieren contratar a nadie:

  • 1. Da de alta tu ficha de Google si tienes atención al público. Es gratis y es lo que más rápido produce.

  • 2. Registra tu sitio en las herramientas de medición de Google. Sin eso trabajas a ciegas, y son gratuitas.

  • 3. Revisa que tus páginas principales abran rápido en celular y que cada una diga con claridad qué ofreces.

  • 4. Escribe la lista de las preguntas que te hacen tus clientes antes de comprarte. Esa lista es el plan de contenido, y solo tú la tienes.

  • 5. Ahora sí, busca con quién trabajarlo. Llegas con diagnóstico propio y no te pueden vender humo.

Los servicios que se conectan con el posicionamiento

El SEO rara vez se contrata solo, porque casi siempre destapa trabajo en otras áreas. Estos son los frentes con los que se conecta:

El siguiente paso

Si llegaste hasta aquí, ya tienes con qué evaluar a cualquiera que te presente una propuesta: sabes qué se hace mes con mes, cuánto tarda, qué preguntar y cuál es la frase que descarta a un proveedor sin más conversación.

Al despacho contable del principio no le recomendamos cambiar de agencia de inmediato. Le recomendamos pedir una sola cosa: la lista de las búsquedas en las que decían haberlo posicionado, con su volumen mensual al lado. Nunca llegó.

Si quieres una revisión de tu sitio antes de contratar a nadie, escríbenos. Somos una agencia de marketing digital en la Ciudad de México y llevamos doce años haciendo esto; si después de verlo creemos que el SEO no es lo que necesitas, te lo vamos a decir. Es lo que hacemos en cada diagnóstico.

Comentarios


Contacto

Queremos escucharte

Agencia de Marketing Digital, Redes Sociales e Influencers. Creamos y viralizamos contenido en Facebook, Instagram y TikTok. Cuéntanos qué necesitas: te respondemos en máximo un día hábil.

¡Gracias por tu mensaje!

Baja California 255, Piso 3,

Colonia Hipódromo Condesa,

CDMX, México

  • Facebook
  • Instagram
  • LinkedIn
  • Teléfono
  • WhatsApp
  • Correo
bottom of page